En las metodologías ágiles, se habla de pivotar cuando se cambia el modelo de negocio de una empresa -normalmente una start up- para adaptarse a las necesidades de los usuarios y potenciales clientes.
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- Xavi Aznar
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En las metodologías ágiles, se habla de pivotar cuando se cambia el modelo de negocio de una empresa -normalmente una start up- para adaptarse a las necesidades de los usuarios y potenciales clientes.
En la entrada AWS Instance Scheduler indicaba cómo configurar AWS Instance Scheduler en una cuenta. Sin embargo, una de las capacidades más interesantes de esta solución de Amazon es la posibilidad de programar el encendido (y/o apagado) de instancias en diferentes cuentas.
Uno de los problemas habituales en un entorno cloud es cómo gestionar el acceso a las instancias del cloud de forma controlada y segura. Session Manager es un servicio de AWS que resuelve este problema y que además es gratuito.
AWS Instance Scheduler permite gestionar el arranque y parada automáticos de instancias EC2 y bases de datos del servicio AWS RDS de forma programada. Esta es una de las formas más sencillas de ahorrar en el uso de estos servicios de AWS: apagándolos cuando no se necesitan (por ejemplo en entornos de desarrollo o de test).
Después de resolver el problema con el DNS en el equipo de laboratorio tenía varias actualizaciones pendientes de instalar.
Sin embargo, una de las actualizaciones ha fallado por no tener bien resueltas las depedencias:
dnsmasq es un servidor DNS y por tanto debería estar siempre arrancado, para responder a las peticiones de resolución de nombres precedentes del resto de máquinas.
La instalación en Alpine Linux no configura el servicio de dnsmasq para iniciar durante el arranque del sistema, por lo que debe iniciarse manualmente.
Esta no es la configuración que queremos, así que vamos a corregirla.
Hace unos meses me regalaron un Cubi 3 Silent de MSI. Como tengo un exceso de equipos por casa y no tenía memoria DDR4 o discos M.2, el equipo se convirtió en una especie de pisapapeles high-tech y poco más.
Quiero racionalizar un poco el cacharrerío que acumulo, así que he decidido renovar los viejos portátiles Dell D630 y sustituirlos por el Cubi 3.
Ayer comentaba el bug en Firefox que provocaba que no se pudiera validar la firma de las extensiones y que hacía que todas se desactivaran.
Esto me hizo darme de bruces con la realidad de internet, un mundo plagado de anuncios totalmente desconsiderados.
Una de esas cosas que no sé porqué no había hecho antes: crear un enlace simbólico para Hugo.
En el Mac, tengo “instalado” Hugo en ~/Applications/hugo, que está fuera del path, por lo que para llamar a la aplicación, debo especificar siempre la ruta completa.
Creando el enlace simbólico puedo llamar a Hugo desde cualquier punto.
Ayer noté que veía muchos anuncios en las páginas que suelo visitar. Revisando las opciones de Firefox, observé que se había deshabilitado la extensión de bloqueo de anuncios “al no poder verificarse”: One or more installed add-ons cannot be verified and have been disabled.
Imaginé algún cambio en la normativa de extensiones de Firefox -similar a lo que pasó con Safari hace un tiempo- y no le di mayor importancia.
Me dirigí a la “tienda” oficial de Mozilla para descargar alguna extensión alternativa y pronto descubrí que el problema era mucho peor de lo que había imaginado.